Hola,

—Lionel... ¡tu madre se ha comido a mi perro!
—...No todo
(Lionel muestra la piel del perro, que acaba de sacar de la boca de su madre).

Quien no sepa qué tipo de películas escribió y dirigió Peter Jackson antes de sus archiconocidísimas Criaturas celestiales, la trilogía de El Señor de los Anillos o King Kong... realmente, no sabe lo que se pierde. Títulos como Bad taste, Meet the Feebles o la que hoy nos ocupa (Braindead: tu madre se ha comido a mi perro) son de ésas que cualquier aficionado al humor negro debería conocer. Eso sí, no son aptas para estómagos sensibles... especialmente Bad taste o Braindead, que son gores a más no poder. Pero gores con humor.

El argumento de Braindead no puede ser más simple: érase que se era un extraño animal, mitad mono, mitad rata, que es transportado desde la isla de Sumatra hasta el zoológico de un pueblo de Nueva Zelanda. Sin embargo, este mono está maldito y tiene la capacidad de convertir en zombie a todo aquel a quien muerda.

Érase, también, que se era, un bonito pueblo de Nueva Zelanda, con un bonito zoológico, y una bonita tienda de comestibles regentada por una familia hispana. La hija del dueño, Paquita, deja que su abuela le eche un día las cartas del tarot, y su abuela le confirma que pronto conocerá a un chico que se convertirá en el amor de su vida. Justo después entra a la tienda Lionel, un muchacho del pueblo que vive con su estricta y posesiva madre viuda. Por supuesto, Paquita y Lionel se enamorarán inmediatamente, y en su primera cita decidirán ir a visitar el zoológico, pues Paquita no lo ha visto aún.

Érase, además, que se era, una madre sobreprotectora y viuda que tenía un único hijo llamado Lionel. Para esta señora, ninguna mujer es digna de su Lionel, por lo que cuando se entera de que su hijo va a ir al zoológico con nada menos que una vulgar tendera hispana, decide seguirles y ocultarse entre las plantas que rodean las jaulas de los animales.

Érase, por fin, que se era, un extraño y agresivo mono-rata maldito que fue trasladado desde la isla de Sumatra, donde los de su especie se utilizaban en rituales de magia negra, hasta un bonito zoológico de un pueblo neozelandés. Y hete aquí que, un día, una anciana se le puso a tiro al esconderse para vigilar a su hijo y a la novia de éste, así que decidió morderla. Pero resulta que la anciana no era ni de lejos tan endeble como parecía, ya que, aunque mordida, mató al pobre mono-rata aplastándole la cabeza a pisotones. Lástima que la mordedura la convirtiera con el paso de los días en una zombie...

Al margen de las situaciones mitad hilarantes, mitad sangrientas de toda la película (los intestinos que se mueven por sí solos, los zombies cachondones que se enamoran unos de otros, los bebés-zombie cabroncetes, el cura administrador de patadas voladoras dignas de Chuck Norris, los pastores alemanes devorados vivos, y por supuesto, la cortadora de césped), hay una crítica subyacente que hace del humor de esta película algo muy, muy negro. Por ejemplo, el caso de la anciana madre de Lionel: sabes que la mordedura del mono está muy mal, porque te acostaste con un simple mordisco y, al día siguiente, tienes el brazo a punto de estallar y se te cae la piel de la cara con sólo tocarte. Y además tienes un hambre horrible y se te caen trozos del cuerpo... pero resulta que ese día viene una pareja sssssuperossseapija a evaluar si eres apta para entrar a un sssssuperosssseaclub. Pues mira tú por dónde, lo único que te importa es quedar lo mejor posible para entrar a ese club. No importa que te estés pudriendo por dentro. No importa que te encuentres tan mal (de hecho, a punto de morir) que casi no puedes ni hablar. No importa que tengas tanta hambre que te comas la comida de tus invitados con la mano, y después se te caiga una oreja a las natillas y por no llamar la atención te la comas. Lo que importa, amigos, es la apariencia. O la apariencia de apariencia, en este caso. Ya sé que la situación descrita es grotesca, pero ¿cuántas veces hemos intentado, todos, aparentar lo que sea con tal de quedar bien en un determinado ambiente, puesto de trabajo o lugar al que aspiramos a acceder?

Buenas noches, y un besote